70 trabajadores del estado municipal no cobraron el bono de emergencia

La venganza del huérfano partidario

Comenzó el plan venganza en San Nicolás.

El intendente electo puso en marcha un “plan venganza” contra los trabajadores municipales. Así actuará de ahora en más el más joven de los Passaglia. No sólo se siguen ahorrando el dinero destinado a salarios ignorando la emergencia alimentaria y los sueldos de pobres con los que mantiene a la planta municipal manteniendo a todos en vilo; sino que como no le alcanza, ahora se viene el aumento del boleto de colectivo, propuesto por Manuel y sus socios, los Vercelli.

El bono de $6000 que prometió antes de las elecciones el intendente de San Nicolás a los trabajadores municipales, unilateralmente decidió que más de 70 trabajadores no lleven el bono a la mesa de sus familias.

Definitivamente la pos­tura del intendente es repudiable. “Todo esto demuestra la sed de ven­ganza de este intendente". Está más que claro que va a tomar acciones contra todos los que no lo votaron o sus adversarios en cualquier área.

Sin embargo, este intendente es el huérfano de los partidos políticos. No acompañó a la gobernadora en La Plata, no mandó a nadie a espiar a los seguidores de Kicillof; no sabe para donde disparar, salvo al interior de su seno familiar de su papá- que en unos días se queda sin cargo provincial- y su hermano, al que aún le quedan dos años de cargo legislativo con Cambiemos.

Lo cierto es que la ges­tión que se ha basado en “espectáculos” tuvo sus frutos, pero ahora sobrevuelan otros enigmas, ¿cómo gobernar sin aliados? sin tanto reparto, sin viviendas, sin dinero para obras públicas y un futuro incierto debido a las causas judiciales que pueden desmoronar a su entorno y la propia gobernabilidad.

También y no se hará esperar es el vuelto que le cobrarán los propios trabajadores que no recibieron ni recibirán el bono de urgencia. Estas son las bases de su gestión; la venganza pero sin aliados; la soberbia pero con una deuda municipal importante. Ya conocemos sus formas y ahora todos sufriremos el aumento de las tasas, el aumento del boleto de colectivo y los espectáculos que se pagan con el dinero de los contribuyentes.

Eso sí, los alimentos no perecederos que se recolectaron en a inauguración del estadio no fueron entregados a ningún comedor de la ciudad. La farsa que pagamos todos.

La verdad se ha dicho; Sin embargo un municipio es algo más que un simulador.

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