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A días del cierre de listas, y el pescado sin vender

Política.
A pocos días de la conformación de las listas, todos se miran de reojo calculando quién tiene la lapicera más larga.

Quién tiene la lapicera en el FPV, en el Frente Renovador y en Cambiemos es de lo que no se cansan de hablar en las mesas chicas de discusión.

Passaglia por un lado, juega para Passaglia y para demostrárselo a Cambiemos, el ex intendente estaría armando una lista vecinalista para enseñarle a todos como se ganan elecciones. Al FPV ya se lo demostró con la traición; y ahora, dicen, va a hacerle una zancadilla de las acostumbradas a María Eugenia Vidal si no encabeza la lista como diputado nacional.

El Frente Renovador lo tiene a Luis Sánchez, que le jugaría una interna a los de Lisandro Bonelli.

Pero el FPV en la ciudad no la tiene fácil. El frente ciudadano le jugaría en contra a la Cámpora dicen, para romper la unidad y el pj da vuelta y no define. Si bien en danza aparecen varios nombres y varias figuras para pensar, nadie arma más que en sueños un lugar en alguna lista aunque sea como concejal.

Mientras tanto aparecen las especulaciones para debilitar al otro con dimes y diretes: ¿quién banca a quién? Pero, mientras no defina Cristina, que para muchos ya es candidata, asoma un Randazzo acostumbrado a las estrategias, porque aprendió de Cristina.

Lo cierto por éstas horas es que todos dicen tener los nombres para las listas, aunque si es por unidad, aún están lejos. Algunos renunciarán al pasado y los que amagaban con ponerle un freno al mandamás, sólo fue bla bla bla.

Quinteros el fiel, iría por una interna dentro del FPV o fuera del Frente, pero dará pelea sin dudas, aunque para algunos, lo que sabe hacer muy bien Andrés es dividir.

Pero el tema más fuerte, son los apoyos y esos apoyos se esperan de las organizaciones sociales y los sindicatos que empiezan a poner un pie en todas las listas y quieren su lugar.

Cambiemos en la ciudad y el PRO, tienen al radicalismo, al mismísimo Passaglia, y a Adolfo Suárez Erdaire, pero hay rumores de internas, porque para muchos el límite es el mismo Ismael y algunos radicales que ya han hecho de las suyas en el concejo deliberante. La coalición cívica hasta ahora se perfila como coherente en lo local, dispuestos a no ceder a las localías imperantes, porque tienen su límite y Lilita sabe lo que pasa en San Nicolás. Si todo sigue así, podría existir una interna en el corazón de cambiemos.

La provincia está brava, pero la segunda sección electoral es un hervidero entre el peronismo y el Frente para la Victoria. Los armadores que están a la sombra, juegan y esperan órdenes, pero han perdido peso y significado para armar las listas.

Ahora bien, sin unidad, no hay plata y se sabe. Se barajan nombres y monjes negros que acechan pendulando entre el pj y Cristina.

Nombres? Varios. El tema es ¿algunos hacen falta en la ciudad o ya fueron?, como dicen los más jóvenes.
Y luego están las miles de agrupaciones, algunas con peso por los apoyos, y otros que no suman pero dicen que están del lado de la lapicera aunque no encabezarían listas.

En este escenario, nadie le gana a Passaglia padre. Y Cristina recorrería la provincia en los distritos donde hay unidad.

Faltan pocos días, asoman supuestos lugares y nombres, pero el poder no lo tiene ninguno, por eso no hay aún definiciones.

ESPERAREMOS Y AMPLIAREMOS

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