¿Adónde va el dinero de las tasas, intendente muleto?

La ciudad de las grandes inversiones y la gran obra pública que en pequeños detalles pierde el rumbo.

Pero si hablamos de detalles menores y consideraciones más pequeñas, las calles de la ciudad se llenan de parches tras parches, postes caídos, veredas rotas, cámaras de seguridad que no funcionan, pérdidas de agua, luminarias prendidas de días sin sentido; árboles cortados en terrenos nacionales y provinciales con especial interés y permiso del intendente interino para asegurar el negocio, dicen, de la nueva modalidad de food trucks en San Nicolás y todo está a la vista.

Tanto mojón roto… una obra que ya habían augurado los que saben -que no son los responsables municipales jústamente- iba al fracaso. Una inversión innecesaria, un gasto que no embellece y por el contrario entorpece.

Si fuera un tema de los conductores únicamente, serían hechos aislados, sin embargo vemos como casi diariamente una obra mal hecha y peor planificada, se vuelve un obstáculo para la circulación de vehículos; que a propósito no tiene dársenas de estacionamiento para descender en el teatro.

Así se ven los mojones hace tiempo. Para muestra vale un botón dice el saber popular.

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