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Ante un inminente aumento de tasas, Brignoli junta avales para Passaglia

Esta vez el ex intendente se adelanta, y se apura con su nuevo jefe de prensa, El Dr. Brignoli.

Mala señal para los que conocemos sus jugadas y sus estrategias, dicen los propios.

Otros, más acalorados dicen, la gestión que tiene previsto volver a aumentar las tasas, permitir que sus concejales hayan votado un nuevo aumento del boleto de colectivo en junio, que no implementa la tarjeta SUBE, la gestión que se olvidó de La Emilia, que nos cobra todavía un pavimento que se rompe y a otros barrios ni siquiera les manda una barredora; quiénes no iluminan la ciudad, que abandonó a los barrios que no le obedecen, la gestión con más delitos, más inseguridad, y más obra innecesaria, va casa por casa, punteros de por medio, ¿a buscar firmas?.

Un juez de faltas que manejó la policía local y en vez de ocuparse alguna vez de caminar barrios, multar empresas de transporte que no cumplen con las ordenanzas, multar y hacer público que en el barrio municipal tienen permiso municipal para colgarse de la luz; en vez de controlar obras de edificios sin medidas reglamentarias de seguridad, un juez que permite a los funcionarios no cumplir con el estacionamiento legal, un juez que manda a clausurar con su socio negocios de los familiares de algunos concejales que cuestionan al anterior intendente y al interino, sale de su oficina ya no para verificar que los automovilistas usen el cinturón de seguridad, sino para sacar rogar un una firma mientras saca cuentas de cuánto va a cobrar el acarreo y las multas a las motos, autos y camionetas de los más desprotegidos. Nunca una multa a un auto de alta gamma o una moto costosa aunque su conductor vaya sin casco. Un juez que no pisó La Emilia hasta que bajó el agua, un juez amigo.

Una ciudad siempre al borde de la ilegalidad, busca votos. Una gestión preocupada y una ciudad preocupada, pero no por lo mismo. A unos le preocupa fallarle a Cambiemos; a otros les preocupa el desmanejo del ejecutivo municipal ante la oscuridad de la ciudad y que no olvida el pasado de quién maneja el municipio hoy.

El que abandona no tiene premio, dice la canción, y Passaglia abandonó. Si tendrá premio o no depende de los vecinos, se escucha en los barrios cuando lo ven pasar al juez Brignoli, que pide casi suplicando, un voto para Cambiemos.

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