Con exiguo público, Werner, Canapino y Llaver se quedaron con el Súper TC2000

Los pilotos que compartieron el podio festejaron como es habitual de cara al público asistente.
Allí se ve que el autódromo de San Nicolás no cumple con ser el atractivo regional más importante de la zona para éste hermoso deporte y es un público que llena otros autódromos y hasta la misma calle como sucede en Santa Fé cuando corren ésta categoría.

De la inaguruación no podía faltar el intendente y el padre del intendente; alguien que está más en la ciudad que ocupando su cargo como referente, pero no ministro, del Instituto de la vivienda de la provincia de Buenos Aires.

Ninguna autoridad del deporte provincial se acercó hasta el autódromo que le costó muchos millones a los nicoleños y es un fracaso más que suma con el dinero de todos, la familia Passaglia.

Vibrante carrera cuando faltan dos fechas para la final 2018, sin los vecinos de los barrios a los que el ex intendente regaló en persona las entradas. Para un autódromo de tal magnitud, hubiera hecho falta confianza en la pista para que los que se esperaban concurrieran. La inseguridad de la pista, nos comentaban algunos de los pilotos ausentes, es lo que no nos motivó a algunos de nosotros a llegarnos a San Nicolás y por eso no trajimos nuestros autos.

Diario la verdad agradece a los pilotos y terminales.

Foto: el único público asistente recibiendo el festejo de los pilotos

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