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Crecen las actividades ilegales en la hidrovía

3400 kilómetros de río sin control.
Te lo contamos ayer: fuimos el único medio en contarte sobre la ruta de la efedrina.

La ruta de la Efedrina con centro en la ciudad de San Nicolás, fue señalada por los vínculos con una naviera argentina, el SOMU, el poder judicial, la aduana, las empresas de seguridad portuaria y la corrupción que se extendía desde Rosario a Zárate sin controles. San Nicolas fue señalado por los medios nacionales y lejanos, como uno de los puertos corruptos que lo hace tan tentador para quienes quieren quedarse con él.

Desde la frontera norte del río Paraguay, el río Paraná y el río Uruguay, la famosa Hidrovía se convirtió desde el 2010, en noticia. Nosotros denunciamos en exclusiva el tema conocido como la Hidrovía de la Droga, donde se mencionaba el puerto de San Nicolás como el destino elegido para ser el centro de muchas ilegalidades, entre ellas las barcazas que atracaban en el “puerto No Seguro local” como se lo conoce.

Noticia vieja.
Los medios informan que desde el 2016 el agua es un “colador” del narcotráfico y que el control del contrabando requiere de un urgente abordaje de Argentina, Paraguay, Brasil, Uruguay y Bolivia.

Para atacar este flagelo, la Argentina compro cuatro lanchas de última generación para controlar la Hidrovía
. Se reforzaron los controles de Gendarmería y Prefectura a lo largo de todos los ríos de la Hidrovía, y el año pasado dicen, crecieron los rastrillajes y se potenció el trabajo conjunto entre Seguridad y Aduana en más de 42 puertos.

Simplificar para no informar.
La Hidrovia no es sólo por río. En la zona se llama hidrovía de la droga a todo el combo que permite que éstas actividades ilegales puedan realizarse sin ningún tipo de control. Puertos sin scáneres como el de San Nicolás tan conveniente, barcazas con toneladas de drogas de diseño y cocaína disimuladas por el mineral de hierro y a ésto se le suman camionetas, motos, y aire sin control. Nadie ve nada, ni la aduana, el puerto, empresas de seguridad marítima, ni prefectura.
El control local se limita a la pesca ilegal, algún cruce de animales faenados desde la isla o el cruce de animales cuando el río está alto. Las avionetas, las mochilas que son arrojadas al agua, o lo que bajan en el puerto como contrabando, eso no se ve.

El sistema de fletes en San Nicolas es de los puntos más atractivos de la región para el narcotráfico y su menudeo.

En tanto se sigue tratando de llegar a acuerdos con los países limítrofes, y para eso sólo tienen un borrador para el acuerdo que implica un “código internacional” de protección de buques para instalar en los puertos. Un manifiesto internacional para declarar el tránsito aduanero; la creación de una base de datos compartido con información sobre trazabilidad de cargas y de tripulaciones; y sobre operativos de control conjunto entre las fuerzas de seguridad de todos los países.

Las empresas navieras se niegan, advierte un informe en dar datos sobre cargas y el manejo de la seguridad de la carga, sin embargo todo queda en intenciones oficiales que son remanidas y viejas.

El gobierno intenta evitar que la Hidrovía siga siendo un colador de trafico de drogas y contrabando…
No somos serios.

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