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Cuarentena. Cómo impacta el encierro en la gente mayor

Cuarentena y tercera edad: cómo afecta el encierro y el miedo ante la pandemia a las personas mayores

Tras el anuncio de cuarentena que busca evitar que el virus se propague, son muchas las personas que deben adaptarse a este cambio. De qué manera la gente mayor, a pesar de ser más sedentaria, puede sufrir tanto física como psicológicamente esta medida contra la pandemia.

La pandemia del coronavirus está poniendo en jaque a la humanidad. Con el paso de los días y tras el anuncio de la cuarentena obligatoria en Argentina y en otros países como Italia o España, las personas de la tercera edad sufren un cambio de hábitos que pueden provocar un malestar tanto físico como psicológico.

El mensaje fue claro: toda la población debe permanecer en sus casas. Si bien hay excepciones, hay una porción de la población a la que la cuarentena obligatoria puede afectar más que a otros: los ancianos.

Con el avance de la pandemia por coronavirus y el aislamiento, los abuelos son los que mas sufren. “El hecho de estar recluídos, sin poder salir y sin contacto directo con sus familias o vecinos, significa un cambio importante para ellos. La tercera edad es una población más vulnerable, por eso es vital que se tomen medidas prontas en cuanto a la estimulación de las mismas para que no los afecte e impacte negativamente en sus vidas”, afirmó Pablo Bagnati, médico psiquiatra (MN 63538) del servicio de neurología del Fleni.

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Tercera edad y la comunicación

Tercera edad y la comunicación

El especialista explicó que la generación que hoy transita la tercera edad suele tener una actitud “espartana” para resistirse a ciertos cambios lo que puede desarrollar conductas de aislamiento que se amplifican demasiado por el encierro obligatorio, lo que puede llegar a ser peligroso. “Por suerte hoy contamos con tecnologías que permiten una mayor conexión social que se encuentran al alcance de la mano y posibilitan un acercamiento a esa persona en todo momento”, explicó Bagnati.

En este contexto, el profesional recomendó promover conductas resilientes como retomar lecturas postergadas, terminar una serie o simplemente reponer fuerzas en el sillón y así estimular lo conductual. “Es importante ser cautelosos con la sobreinformación, ya a los abuelos tantas noticias como cantidad de muertos, infectados y demás cuestiones relacionadas que sobrepasan los límites necesarios, ponen a la persona en un estado de alerta continuo desgastando su bienestar emocional.

El hecho del confinamiento es similar a vivir un duelo, ya que aunque sea algo transitorio, las personas atraviesan un proceso similar: “En la primera etapa se enojan, después suelen pasar momentos de depresión y tristeza y finalmente retoman con todo aquello que el encierro les privó”.

En cuanto a los hábitos que cambian ante ésta pandemia y debido a la cuarentena, se debe evitar esa conducta sendentaria, propia de la tercera edad y tratar de evitarlos. “El encierro nos lleva a abandonar en muchos casos los buenos hábitos alimenticios, el ejercicio físico y también mental por eso es importante no perder el equilibrio y tener en cuenta que la cuarentena es un factor sostenido en el tiempo y hay que volver de a poco a la rutina”.

La pandemia asusta más en soledad: “Es importante que el entorno de la persona mayor tenga un mensaje positivo para darle a ese abuelo o abuela, no sobreinformarlos ni tener una actitud alarmista sobre el tema. Por otro lado, siempre recomendar que si la persona está con algún síntoma, la cuarentena no significa no concurrir al médico, estar muy atentos”, enfatizó el profesional.

A pesar de que la tercera edad es una población más estoíca y acostumbrada a estar solos o a pasar más tiempo con menos estímulos, es una población de riesgo a la que, según el especialista, debemos estar atentos ya que el peligro está en que tienden a aislarse, a ser sedentarios y ante esto es vital el rol del entorno para con esto.

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