Generales | cuentas | Municipio | nicoleños

Cuentas municipales. Pérdida de credibilidad municipal

Cuentas y credibilidad en la mira. El común de los nicoleños no sabe que hay diferencias millonarias entre lo comprometido y lo ejecutado por el Municipio.

Cuentas y una credibilidad que va perdiendo el municipio. Hoy se vuelve más necesario, parece, "dar cuenta de las cuentas municipales" como si asombrara al común de los nicoleños; la legalidad aparente hace que muchos vecinos ignoren las diferencias millonarias que embolsa el municipio, que no son para el municipio. Mucho se dice acerca del 21% que ejecutó el municipio en salud en éste año al que hubo que sumarle la pandemia y poco se dice de lo que se ahorra en salarios o en obras que anuncia finalizadas y no es así.

Esta realidad se repite cada año. Hace años que éste "ejecutivo familiar" no gasta todo lo que tiene que gastar y eso en términos de administración es pésimo, máxime si fondos destinados a un objetivo son utilizados para otro destino.

No gastar no es austeridad. Los trabajadores ganan mal en la ciudad, y eso significa un ahorro que el municipio hace de sus números en sus cuentas pero nada explica éste municipio sobre cómo y en qué gasta; tampoco se sabe cuántos monotributistas contrata el municipio ni cuántos funcionarios asesores cobran por fuera de convenio con salarios que triplican el sueldo de un trabajador municipal.

Gastar en obras que no aportan valor es casi una constante pero a nadie parece molestarle y por el contrario si pavimentan no importa cuánto cuesta esa obra o la calidad de los materiales; y como ejemplo podemos mencionar las plazas del centro remodeladas para campaña y saber que no le importa al común de los vecinos que el arreglo de las plazas del centro de la ciudad la pagan todos los vecinos del partido, mientras el barro abunda en los barrios.

Ahora bien, para recaudar siempre hay buena disposición y las tasas como no pueden aumentar son disfrazadas, refacturadas con un aumento que las factura un Ente. Ya estaba todo cocinado por si alguien no se dio cuenta y como si no alcanzara, repavimentan una avenida que era por lo menos innecesaria cuando hay muchas calles sin pavimentar y que se necesitan.

Esta gestión se cansa de publicar en medios que no son locales, la finalización de obras de pavimentación que son desmentidas por los vecinos y a pocos parecen importarles las mentiras.

Sin dudas el común de los nicoleños no sabe que hay diferencias millonarias entre lo comprometido y lo ejecutado por el municipio. Somos un municipio con mayor porcentaje de obra pública en el presupuesto, y Manuel Passaglia lo subejecuta, en el mejor de los casos, o ni siquiera los ejecuta.

"Hay una desidia de parte del intendente", y necesitamos realmente que se ponga los pantalones largos. La salud está en llamas y el intendente se entretiene con el scalextric municipal mientras mueren a diario pacientes con covid.

Dejá tu comentario