Política |

El municipio de San Nicolas usurpó y demolió de forma violenta una vivienda en octubre del 2018 y la justicia bien gracias

Informe de situación
El municipio de la familia Passaglia actuó violando una cerca perimetral, un candado y quitando el tendido eléctrico de una vivienda de calle Sarmiento, entrando salvaje y rápidamente de noche con máquinas viales para derrumbar la propiedad, desapoderando a su dueño de 70 años de recuerdos, de vivencias y de legitimidad en octubre del año pasado -de conocimiento público- por orden de Manuel Passaglia.

Esta vivienda fue literalmente tirada abajo de forma clandestina y de noche, por lo cual y siendo ilegal, se solicitó al juez, mediante el letrado, se ordene la restitución del bien, que posee dueños legítimos.

Puede calificarse de maliciosa, clandestina y violenta la acción del municipio que actuó cercenando groseramente principios constitucionales. Este sería otro claro ejemplo de la intención de estas autoridades políticas de apropiarse de otro bien para que luego sean transformados en bienes y tierras privadas con fines comerciales privados que engrosan algún patrimonio personal.

No es la primera vez que ocurre.
Es mucho más que llamativa la celeridad con la que se toman las decisiones que rodean a la ocupación clandestina del municipio de San Nicolás y sus autoridades en demoliciones de viviendas o tierras desoyendo a la ley. En este caso, la demolición de una casa de 70 años. Tengamos en cuenta en éste sentido que esa tarea de destrucción se llevó a cabo sin respetar expresas normas legales.

Es grave la actuación del estado municipal sobre un bien registrado en catastro provincial, al que siempre éstas autoridades niegan y desoyen y es por eso que el Dr. Gabriel Ganón presentó un interdicto de recobrar; “algo que el juez demora en conceder”. Este interdicto exige la devolución del bien a sus dueños, y la construcción de la propiedad.

Sabido es y no nos cansamos de repetir, que el municipio de San Nicolás desde la llegada de a familia Passaglia, no reconoce posesiones veinteañales, no produce escrituras porque considera que los escribanos le cobran muy caro al municipio, y desoye la ley. El tema de no reconocer posesión veinteañal, esconde el propósito de la salvaje expropiación que han sufrido y sufren muchas familias en la ciudad.
Manuel Passaglia en éste caso, con sus acostumbrados ardides, presiona a la justicia -en nombre de no sabemos quién- para que no haga lugar a los reclamos legítimos de muchos bienes de la ciudad a los que debe cuidar, proteger y no lucrar, como es el propósito que esconden todas las usurpaciones clandestinas que lleva a cabo sistemáticamente éste municipio, no sin la ayuda de estudios locales familiares y un escribano ajustado a esas intenciones.

Devuelvan todo.

fin del interdicto

Dejá tu comentario