¿En que te convertiste Olocco? De compañera a capanga

La primer mujer que conduce el hospital San Felipe y ahora la llaman Capanga por lo bajo.
En nuestro rico diccionario, se llama capanga a la persona que defiende los intereses de su patrón recurriendo incluso, si es necesario, a la violencia o a lo que sea para comer de la mano de su dueño.

La flamante directora del Hospital San Felipe, Dra. Graciela Olocco, ya accedió a la famosa reverencia del “le pertenezco” a Don Ismael que la visita más seguido que a sus nietos, dicen las malas lenguas. Lo cierto, es que quiere reeditar lo que hace diez años no ocurre, pasar a los trabajadores de 30 horas a 36hs.

Ismael controla de cerca sus negocios, su sociedad con la empresa de baldosas y el hospital con sus directores en pie de guerra con todos, de ahí que pase más tiempo en su ciudad natal que en su trabajo frente al Instituto de la Vivienda provincial. Nadie sabe ni se da cuenta si falta por que no ficha….

Siguiendo con el tema, ATE a través de su Secretaria General María Eugenia Bravo y la Secretaria General Adjunta, Estela Herrera, elevara ésta semana una carta documento dirigida a la flamante Directora, antes compañera, Dra. Graciela Olocco y al ministerio de salud provincial..

Este régimen horario quedó rubricado ante el ministerio de trabajo en el 2013 y desde hace diez años la Dirección del Hospital Interzonal de Agudos San Felipe decidió reducir la jornada semanal de los trabajadores, pasando del régimen horario de 36 horas semanales a 30 horas semanales. Aquello se dio por la cantidad de carpetas médicas del personal y de enfermedades psiquiátricas que existían a causa del desgaste prematuro de los trabajadores, el poco personal y la insalubridad de la tarea.

La Dra Olocco les vino como anillo al dedo porque es la única capaz de obedecer a ciegas a Ismael y ahora con la complicidad del concejal Petroni y el otro director adicto a romances donde ocurran, están tratando de imponer ese viejo régimen de 36 horas semanales, condición totalmente rechazada por los mismos trabajadores y representantes gremiales.

Ésta posibilidad que lleva el sello de Olocco, con Passaglia detrás, prometen avanzar en éste sentido.

“No viven ni dejan vivir” sería una frase común para ilustrar la situación. Olocco dejó el servicio de prematuros a cambio de la promesa de un cargo a diputada, porque así parece que es la ascención; algo con lo que siempre soñó el concejal Danilo Petroni, que se queda otra vez sin el pan y sin la torta, porque otra vez es dejado de lado para ofrecerle el cargo a la Doctora dentro de dos años si supera las denuncias y la vergüenza que ya suma.

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