Política |

La casa está en orden

Ayer viernes vinieron a poner la casa en orden.
Ismael Passaglia y el diputado Santiago Passaglia (Cambiemos) vinieron a sacarle las papas del fuego al interino y el menor de los hombres de la familia.

Tuvieron que venir para terminar con el reclamo de un trabajador al que no le pagaron el aumento que era para todos los trabajadores municipales. Vinieron para ejercitar la mano dura, despegar papelitos y carteles de las paredes municipales. Un serio y duro trabajo para dar el ejemplo.
Acaso vinieron para cobrar la gran recompensa por no pagar el aumento a algunos trabajadores, y Vidal los avala; no sólo en contra de los derechos vulnerados de los trabajadores sino que Cambiemos es el gobierno que le quita la comida de la boca a los trabajadores y familias de los trabajadores, algo que hace muy feliz a la familia Passaglia y a la propia Vidal que festejan actos de naturaleza mafiosa.

Por otra parte, Ismael Passaglia es el empleado de la provincia de Buenos Aires que más faltó a su trabajo desde que es el referente del Instituto de la Vivienda de María Eugenia Vidal.

Se la pasa en los barrios, en el municipio, en el hospital San Felipe y no recorre lo que en realidad hace a su función, que es ver el déficit de viviendas que hay en toda la provincia o tal vez el Instituto provincial fue creado sólo para San Nicolás.

El ojo del amo engorda el ganado -y las arcas- dice un viejo dicho popular, y el amo está de campaña.
Vidal le dijo que se tiene que presentar a las próximas elecciones como intendente y no Manuel y es lógico, porque Ismael tiene mas del 60% de aprobación, según encuestas provinciales en intención de voto en la ciudad. Y este caramelo no me lo pierdo dijo la gobernadora que más empobreció a la provincia de Buenos Aires en la historia e hija del FMI.

Lo cierto es que el empleado de rango inferior a un ministro y con jefe, Don Ismael, está de licencia como intendente pero no parece, está casi a diario de campaña en la ciudad por un partido vecinalista, viene muy seguido para apretar a los gremios, para regalar entradas para el autódromo entre sus punteros y para sojuzgar a los díscolos trabajadores que están enojados por no recibir el aumento, pero las denuncias ante el tribunal de cuentas ya fueron hechas.

Seguro Santiago vino a supervisar la construcción de su nueva y lujosísima casa; el amo a controlar sus miles de hectáreas ganadas con el sudor de su gente, charlar porcentajes con su proveedores y dejar como ejemplo que acá manda la familia, y ni la gobernadora se le atreve.

La política te hace rico, aseguran, pero tarde o temprano el amigo de De Vido, con quién se cruzaron los caminos de la obra pública en la ciudad del acero y la ciudad de María, deberá rendir cuentas. Todo llega.

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