La laguna del parque Rafael de Aguiar, otro coto privado municipal y amenazan a los pescadores

En el parque Rafael de Aguiar, hay una laguna que era pública hasta que la vallaron y la alambraron, nos cuentan. Los nicoleños se ven vedados de uno de los espacios más bellos y naturales que tiene el Parque Rafael de Aguiar, en la ciudad de San Nicolás.

las razones de prohibir el acceso a todos los habitantes de la ciudad que son, precisamente, los verdaderos dueños de estos espacios, son inentendibles y se produce con el consentimiento de las autoridades municipales.

Un grupo de pescadores que hacían pesca deportiva, videos y pasaban hermosos días junto a su familia, son intimidados por los puesteros de la zona para que no pesquen ni y éstos son los únicos autorizados a colocar mallas y así obtener mayor volumen de pesca.

Denuncian que los puesteros no los dejan entrar a pescar a la laguna pero sólo unos pocos tiran las redes todos los días y exterminan los pocos peces que hay; hasta un día el colmo llegó a su punto cúlmine cuando fueron amenazados con armas para que se vayan.

A nosotros no nos dejan pescar porque dicen que ahora es privado; sin embargo esa laguna pertenece al parque Rafael de Aguiar y hasta donde sabemos no es privado. No podemos pescar y ahora hacen cabalgatas.

Somos un montón de nicoleños que vamos a pescar con la familia. Inclusive pedimos permiso para pescar para para dos merenderos y en el municipio nos dijeron que no se puede; sin embargo no podemos nosotros pero otros colocan mallas.

Estos amigos pescadores, en los próximos días estarán juntando firmas, para que esa laguna sea como siempre fue, pública y no privada y para que puedan pescar. Privatizan todo y pocos lugares van quedando para el esparcimiento y la recreación de muchas familias. Van quedando pocos lugares públicos en la ciudad y nadie controla.

A nosotros nos echan y nos amenazan y otros se encargan de depredar la fauna del lugar sin control ni del parque ni del municipio.

Este municipio de Cambiemos San Nicolás, por un lado viste la ciudad y por el otro, permite que algunos en nombre del municipio amenacen y prohiban el acceso a un parque que es de todos.

Las lagunas y los espacios públicos son el capital social más valioso con el que pueden contar los nicoleños, sin embargo los apetitos son tan feroces, que ni siquiera respetan las reservas ambientales. Privatizar ese espacio tan valioso en términos turísticos como nos cuentan, es otra mancha de una gestión que sólo prioriza la obra pública millonaria en desmedro de los espacios para todos.

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