La recuperación del llamado ‘camino de sirga’ es una cuestión de soberanía, permite el libre acceso a ríos y lagos.

En junio del 2017, el Senado de la Nación restituyó los 35 metros de costas libres en ríos y lagos.

De esta manera se dio marcha atrás sobre la ley que reducía a solo 15 metros permitiendo que los privados avanzaran sobre las costas de lagos, lagunas y ríos, impidiendo el libre paso de las personas.

Aquella última modificación del Código Civil que reducía a 15 metros el camino de sirga, limitó el acceso público a orillas de ríos y lagos, una medida que generó la reacción de organizaciones ambientalistas y poblaciones ribereñas, a la par que se sucedieron denuncias sobre negocios inmobiliarios de grupos extranjeros.

Con la recuperación del llamado camino de sirga, los ciudadanos recuperaríamos 400.000 has de la mejor tierra lindantes a ríos y lagos para el dominio público.

Qué es el camino de Sirga?
El Camino de Sirga, es el espacio público que se encuentra a la vera de los cursos de agua destinado a actividades sociales.

“Sobre la reforma del Código Civil se habló mucho, pero poco en lo que refiere a las modificaciones del Camino de Sirga.

En la anterior redacción del Código nosotros teníamos un camino a ambos lados de cualquier curso de agua de 35 metros, al que se llamó Camino de Sirga porque en el momento en que se redactó el código civil, hace muchos años, se estableció dejar ese espacio para el acceso a los ríos por el tema de navegación, maniobra de barcos y demás, pero con el tiempo ese artículo, que como todo el derecho es dinámico y va tomando el cambio social, fue interpretado como mucho más que el uso para fines navegables, entonces esos 35 metros no solo cumplían esa función de acceso al río para navegar sino que también tenía funciones culturales y ambientales muy importantes”, explicó María Fernández Benetti, del Colectivo de Abogados Ambientalistas.

“Los propietarios, sea el Estado o privados, – continuó – que tenían un terreno aledaño a un río sabían que en esos 35 metros no podían edificar ni hacer nada ya que tenían que dejarlos limpios porque generalmente esos metros, que se llaman valles de inundación o que nosotros llamamos ecosistemas de transición y ecosistemas frágiles, son reservorios de diversidad y funcionan, por ejemplo, como aliviadores del agua en caso de desborde”.

De aprobarse esa ley en diputados, la costa de San Nicolás ya no sería la tierra y el espacio de privados, como el club ribereño que cada vez suma más metros a su propiedad.

Nuestro medio hace eco con la opinión de los vecinos y apoyamos como afirma Fernández Benetti, que lo más importante es la presión social: “que la gente entienda lo que implica esta reforma que no es una reforma más; es una privatización que mercantiliza los bienes comunes. Si hay apoyo de la gente, del pueblo, vamos a tener éxito en estos reclamos. Nosotros que estamos en el tema ambiental tenemos un análisis de este nuevo Código bastante crítico, como el no derecho al agua, que consideramos medular respecto al desarrollo de nuestro país”

Foto: Antena Libre

Dejá tu comentario