La reforma laboral de Bunge como en Brasil. En este espejo deben mirarse los trabajadores argentinos

El objetivo de la reforma laboral era el quitar derechos históricos a los trabajadores brasileños para beneficiar a los empresarios abaratando los despidos y precarizando la contratación a la vez que permitir mantener un alto número de desempleados para así reducir el valor del trabajo de todos.
La reforma de precarización laboral argentina que se viene. la reforma solo acrecienta las ganancias de los empresarios quitando derechos a los trabajadores.

En este espejo se deben mirar hoy los trabajadores argentinos ante el intento del gobierno de Mauricio Macri de implementar la reforma laboral, casi copiada del modelo brasileño, pactada con la burocracia sindical (esos gremialistas que son extorsionados por el gobierno, para no ir a la cárcel, ya que pasaron años atesorando una fortuna ilegítima), y cuya implementación depende de las cámaras de Diputados y Senadores.
La realidad brasileña ya desmiente el discurso que el gobierno argentino, junto a los principales medios de comunicación, tratarán de ensayar para apuntalar esta contrarreforma laboral, igual que antes lo hicieron Temer y los medios brasileños.

Por qué las reformas laborales no crean nuevos empleos si abaratan tanto la mano de obra?
Esta, tal vez, sea la pregunta del millón, y tiene una explicación muy sencilla. El gobierno liberal de Brasil y el de Argentina creyeron que con abaratar los sueldos y las indemnizaciones, era suficiente para crear empleo, independientemente del estado de la economía y ello constituye un error muy grave. Los empresarios argentinos, usando un término automóvilistico están “doblando con las puertas”, lo que significa que los números no les cierran porque no hay consumo, que es lo que impulsa la actividad económica de cualquier país.
Si las empresas argentinas no están vendiendo, por el contrario es decreciente el porcentual de consumo, ¿como puede imaginarse que las empresas tomen más personal “aunque sea barato” si no lo necesitan?

La solución no es bajar los derechos de los trabajadores, sino al contrario subiendo el ingreso de los empleados y obreros, así como de los jubilados, esos incrementos irán directamente al consumo y el incremento del gasto privado lleva a que el comerciante venda más y el industrial deba producir más, y entonces sí, tomar más personal aunque no sea barato y mantengan los derechos que se gestaron hace más de 40 años -la Ley de Contrato de Trabajo es del año 1974 (gobierno justicialista)-, porque su empresa lo requiere para seguir creciendo y generando ganancias.

Dejá tu comentario