Política | Política | VAR | elefantes blancos

La política, los elefantes blancos y el Var

En política, el var y los elefantes blancos son un combo al que muchos concejales avalan y otros no los ven venir y los ciudadanos tampoco

Ahora que el VAR está tan de moda, con esto del Fútbol, habría que pensar si no sería una buena idea utilizarlo también en la política municipal.

Imaginemos a un árbitro neutral que dijera si se está cumpliendo o no el programa, o si esas jugadas dudosas en las que uno tiene la impresión que hay trampa se hicieran visibles. En política sería mucho más barato. No haría falta que unas cuantas personas en una habitación revisen lo que produce una cámara de vídeo en los recintos o se tome nota de lo que cada uno dice. Aquí con un sólo árbitro bastaría. Lo difícil, en política, sería imponer la sanción.

¿Qué hacer con lo que alguien dijo que no iba a hacer en su programa electoral?, por ejemplo, o ¿qué hacer con alguien que aprueba proyectos en contra de los vecinos?; o que acepta que se vendan bienes municipales para negocios propios y de terceros?

Se nos ocurre la idea de ir perdiendo un concejal con cada incumplimiento grave.

Cuando hablamos del var en la política y el tablero de las jugadas dudosas, vale adelantarse a lo que viene en la ciudad y acá aparece la disputa y los que ven venir sin tapujos los elefantes blancos de los Passaglia y ¿para qué?.

La expresión «elefante blanco», tanto en idioma español, inglés (white elephant), portugués (elefante branco) y francés (éléphant blanc), es atribuida a posesiones que tienen un costo de manutención mayor que los beneficios que aportan, o a aquellas que proporcionan beneficio a otros, pero que únicamente ocasionan pérdidas a futuro. Aquí las obras al estilo Passaglia, la familia dueña de la ciudad. Una feria que da pérdidas, un autódromo de escasa utilidad salvo para hacer fiestas privadas con señoritas arrojadas desde camionetas, o un campito de fútbol municipal, etc

La expresión elefantes blancos se refiere a las grandes obras, hechas con dinero público y que a veces quedan inconclusas tras una fuerte inversión, o son obras que tardan mucho en realizarse, se les conoce como 'elefantes blancos'

En San Nicolás, es común que se inauguren obras, como hospitales o pavimentaciones baratas o plazas u obras de gran tamaño, que debido a diversos problemas –como la baja calidad de los materiales utilizados para su construcción o porque se agotó el presupuesto– queden inconclusos, abandonados o subutilizados.

image.png
Los elefantes blancos y la obra pública

Los elefantes blancos y la obra pública

En definitiva, el var tiene que ver con las jugadas adelantadas, o los goles cantados por vivos, sin que las personas comunes adviertan sobre los elefantes blancos que nos venden en la ciudad que tienen que ver en éste caso, entre otros, los dos centros de salud que quiere hacer el intendente de San Nicolás. No le alcanzó al intendente con el falso hospital, sino que quiere hacer dos más sin tener ni preparar equipos de salud, sin sanitaristas, sin intensivistas, pero lo vende como buen peronista para la campaña. Como dicen por ahí, el peronismo te hace una plaza y la gilada aplaude. Tenés un intendente imputado por lavado de dinero y la gilada dice: roba pero hace.

Quieren vender bienes municipales, un gol que nadie ataja ni lo ven venir; un impuesto al agua que sólo merecen los ricos porque pueden pagarlo, los concejales que traicionan, los concejales que callan y en definitiva, una ciudad que pierde con los vecinos adentro.

Dejá tu comentario