Sandra Vallejos "Sobre las cenizas del neoliberalismo reconstruiremos una Nación justa y solidaria"

El deterioro económico que nos dejaron

Por Fernanda Vallejos, economista y diputada nacional del Frente de Todos

Poner de pie a la Argentina. La ley, que declara la emergencia pública en materia económica, financiera, social, sanitaria, previsional, tarifaria, energética, fiscal y administrativa, tiene como punto de partida el profundo deterioro de la economía del país, de las familias, empresas y comercios.

La gestión de Macri dejó como saldo:

Una profunda recesión (sólo hubo crecimiento en 2017, sobre 4 años de gobierno), con un derrumbe del 9% del PBI per cápita en relación con 2015.

Un dramático avance del desempleo, que sumó 4 puntos porcentuales a la tasa de desocupación abierta (la más alta de los últimos 12 años), además de la expansión de la informalidad y la precarización laboral.

El permanente deterioro de los salarios de los trabajadores, que sufrieron una caída real de 21,5% entre diciembre de 2015 y septiembre de este año, con una notable heterogeneidad donde los trabajadores informales fueron los más perjudicados y los trabajadores públicos perdieron, también, bastante más que los del sector privado, tal que, para recuperar el poder de compra de 2015 los trabajadores privados deberían obtener incrementos del 23,3%, mientras que los públicos del 27,7% y los informales de 38,3%.

Una fuerte erosión de las jubilaciones, cuya caída real, en 4 años, fue del 20%. Sólo desde el cambio de la fórmula de actualización en diciembre de 2017, los jubilados sufrieron una retracción, en términos monetarios, de $66.798 (en pesos de noviembre de 2019). Agravada, si se consideran otros conceptos que formaban parte del ingreso indirecto, entre los que la pérdida del derecho al acceso a los medicamentos gratuitos resulta la más significativa.

Una trágica expansión de la pobreza y la indigencia. De acuerdo con Schteingart, Zack y Favata, que actualizaron la serie en base a la metodología introducida durante la gestión Todesca, en el cuarto trimestre de 2003, la pobreza alcanzaba al 59,3%% y la indigencia al 22%, en tanto que, para fines de 2015, la pobreza había descendido más de 32 puntos porcentuales, ubicándose en 26,9% y la indigencia, en 4,7%. Es inaceptable que 4 años más tarde la pobreza supere el 35%, según el INDEC, o el 40%, según la Universidad Católica Argentina. Doblemente trágico si se considera que 6 de cada 10 niños, niñas y jóvenes han sido empujados a vivir por debajo de la línea de pobreza. O, si se toma el dato elaborado por Naciones Unidas, que habla de 15 millones de argentinos y argentinas con inseguridad alimentaria.

El obsceno avance de la desigualdad. Mientras la brecha de ingresos entre el 10% más rico y el 10% más pobre era de 54 veces en 2003, mejorando notablemente hasta ubicarse en 16 veces en 2015, las políticas marcadamente regresivas de ingresos y precios implementadas durante la gestión Macri, ampliaron esa brecha hasta llevarla a 23 veces en el tercer trimestre de este año.

El genocidio productivo. En los últimos 4 años desaparecieron (en términos netos) más de 22.000 empresas, la mayoría de ellas PyMEs. El genocidio productivo. En los últimos 4 años desaparecieron (en términos netos) más de 22.000 empresas, la mayoría de ellas PyMEs.

El irresponsable endeudamiento externo del país, que aumentó en más de U$S 100.000 millones. La grave situación de insustentabilidad a la que condujo ese proceso llevó la relación deuda sobre exportaciones, desde 212% en 2015, a 335% en 2019. Con el agravante de que los dólares prestados no se destinaron a la expansión de la capacidad productiva, la mejora de la competitividad sistémica, la generación de capacidad de repago de la deuda que se contrajo, sino que se utilizaron, casi en su totalidad, para financiar una escandalosa fuga de U$S 90.000 millones.

La lista podría seguir hasta exceder largamente el espacio de esta columna. No obstante, esta sintética reseña ilustra la situación de emergencia del país.

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