Trabajadores de Bio Ramallo resisten despidos y represión policial

Continúa el conflicto con los trabajadores de Bio Ramallo, que resisten en la puerta de la planta. Anoche se hablaba de represión policial.

Se encuentran en el portón bloqueando el acceso a la planta, frente a un operativo policial que amenaza con desalojar y militarizar la zona.

No es por problemas económicos, aseguran en el gremio aceitero y los trabajadores, sino por problemas ideológicos
Este señor, Juan Carlos Bojanich, tiene varias plantas en toda Argentina de biodiesel bajo el gremio petroleros; Gremio comprado que jamás defendió a los trabajadores. Ante el bloqueo de los trabadores, el Ministerio de Trabajo se vio obligado a decretar la conciliación obligatoria, pero una vez vencido el plazo nuevamente la patronal redobló su ofensiva: hicieron una presentación en Fiscalía denunciando el bloqueo del acceso a la planta.
En 2015 los trabajadores de Bio Ramallo se pasaron al gremio aceiteros y firmaron un acta acuerdo; sin embargo desde diciembre de 2018 el señor Bojanich no reconoce al gremio de los aceiteros.

El señor bojanich no sólo no dialoga sino que no quiere abonar las idemnizaciones, aseguran los trabajadores.

El trasfondo de este conflicto es el intento de los empresarios del sector de quitar conquistas a los trabajadores aceiteros y atacar sus convenios, para que sea un nuevo reducto de fortunas para pocos. Es lo que hicieron con los petroleros en Vaca Muerta, cuya flexibilización ya costó la vida a 8 trabajadores.
En el inicio del conflicto, la patronal envió telegramas de despidos como forma de atacar el convenio, con la exigencia de pasar a los trabajadores al gremio de Petroleros. Este cambio significaría un convenio a la baja, a lo que los obreros resistieron con un corte en la entrada de la planta.

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